Ubuntu
Hace dos semanas lloré porque sigo viva.
Recordé a mi papá diciéndome “gracias por elegir quedarte”.
Me quedé mirando fijamente el pan de muerto.
Vi fotos de seres a los que sigo amando a pesar de ya no estar cerca.
Lloré porque mi foto no estuvo en la ofrenda.
Hace seis años pudieron haber puesto mi foto por primera vez. Pero no…
Ahora me dedico a llorar porque se siente bien seguir despertando.
Se siente bien tomar té de vainilla.
Ahora me dedico a irme a dormir tranquila; sabiendo que si hoy fuera el último día, realmente no lloraría mi muerte, sino mi vida.
Comentarios
Publicar un comentario