El mundo:
Esa carta de lotería que tiene un humano cargando su propia existencia.
Este lugar donde seguimos estando, aún cuando dormimos.
El onirísmo desea situaciones que nos hacen sentir plenos.
Tú cargas tu mundo, aunque no debes olvidar que, antes de poder cargarlo tú, alguien más lo tuvo que hacer por ti.
Doy gracias a mi pleura, porque por ella sigo viva.
Doy gracias a mi metatarso, porque puedo seguir de pie.
Doy gracias a mi glotis, porque sigo explorando el vacío.
Doy gracias a mi pituitaria, porque me ayuda a decidir qué comer.
Doy gracias a mi bulbo, porque no olvida lo que es vivir.
Doy gracias a mi corazón, que un día en polvo acabará.
Acabará como todos los corazones.
El tiempo no perdona trasplantes.
La vida no perdona confusiones.
El deseo no perdona retardos.
La luna no perdona pausas.
Todo. Ahora. Ya.
- Hemz
Comentarios
Publicar un comentario