B#3
Lo siento. Otra vez.
Todo iba bien. La noche perfecta de descanso. Ni siquiera sé cómo la idea de ponerme kinky terminó haciéndome escuchar la radio. A nadie le dijiste que saldrías en La Hora Nacional.
"Quiero ser locutor" decías.
"Es lo que me apasiona" decías.
"Será fantástico" decías.
Tu mejor momento solo me quebró auditivamente. Jamás pensé que una sola palabra fuera necesaria para encontrarte. Sí. Aquí todo se trata de mí. ¿Qué haces leyendo esto si yo no te intereso? Caes por unas cuantas lágrimas, rodando tan rápido como el acto de escabullirse te lo permite.
Desde acá solo eres voz.
Tu Alfa.
Tu Omega.
Extensible.
Trastoca.
Y resuena.
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